En el Talmud hay un pasaje que pregunta: ¿Cuál es el nombre del Mesías?. Y una de las respuestas es: el leproso. Con un versículo de Isaías 53. Y hay una traducción antigua al arameo, el Tárgum, que empieza el poema así: He aquí que prosperará mi siervo, el Mesías. Todo eso es verdad. Si alguien te dice que los rabinos nunca vieron al Mesías en Isaías 53, no te está diciendo la verdad. Pero tampoco te dicen la historia completa. Hoy vamos a leer esas fuentes enteras. Sin cortar. Este es el cuarto video de la serie. Hoy: qué dijeron de verdad los rabinos, y si es cierto que Isaías 53 es un capítulo prohibido. Capítulo uno. Sí, hubo lecturas mesiánicas. Empecemos por lo que hay que conceder. Varias fuentes judías antiguas aplicaron versículos de Isaías 53 al Mesías. El Tárgum, en el primer versículo. El Talmud, con el nombre del leproso. El midrash Rut Rabá, que habla de los sufrimientos del Rey Mesías y cita fue herido por nuestras rebeliones. Y hasta Rashi, en su comentario al Talmud, aplica estos versículos al Mesías. Negarlo sería deshonesto. Pero la pregunta importante no es si mencionaron al Mesías. Es qué clase de Mesías. Y para eso hay que leer qué hacen con el resto del poema. Capítulo dos. Lo que el Tárgum hace con el sufrimiento. El Tárgum es una traducción explicada del hebreo al arameo, que se leía en las sinagogas. Y es el texto más claro para ver cómo un judío antiguo leía este poema con el Mesías en mente. Versículo uno: mi siervo, el Mesías. Hasta aquí, bien. Pero mira lo que pasa después. Donde el hebreo dice que el siervo estaba desfigurado, el Tárgum dice que quien estaba desfigurado era la casa de Israel, pobre entre las naciones. Donde dice varón de dolores, el Tárgum dice: nosotros somos despreciados. Donde dice él fue herido por nuestras rebeliones, el Tárgum dice: él edificará el Santuario, que fue profanado por nuestros pecados. Donde dice como cordero fue llevado al matadero, el Tárgum dice que el Mesías entregará a los poderosos de las naciones como cordero al matadero. Y donde dice que su tumba estuvo con los impíos, el Tárgum dice que él entregará a los impíos al castigo. ¿Ves el patrón? El Mesías del Tárgum no sufre. Construye el Templo, enseña la Torá, ora por el pueblo… y derrota a sus enemigos. Y el perdón llega por su oración y por su enseñanza. No por su muerte. Para ser justo, hay una frase que el Tárgum conserva: entregó su vida a la muerte. Lo más natural es entenderla como arriesgó su vida, porque en todo el resto, el Mesías del Tárgum vence. Y fíjate en esto: para hacer que el poema hablara de un Mesías glorioso, el Tárgum tuvo que darle la vuelta. Eso nos dice algo importante: el texto hebreo, solo, no describe a ese Mesías. Un último detalle, que guardamos para el próximo video. En el versículo diez, donde el hebreo dice verá descendencia, el Tárgum explica: se multiplicarán hijos e hijas. Descendencia de verdad. Capítulo tres. El leproso, Moisés… y cualquier justo. Ahora, el famoso leproso. Leamos el pasaje completo. El Talmud pregunta: ¿Cuál es el nombre del Mesías?. La escuela de Rabí Sheilá dice: Shiló. La escuela de Rabí Yanai: Yinón. La de Rabí Janiná: Janiná. Otros dicen: Menajem. Y los rabinos dicen: el leproso de la casa de Rabí, con Isaías 53, cuatro. ¿Notas algo? Cada escuela le pone al Mesías un nombre parecido al de su propio maestro. Es un juego de nombres, con un versículo para cada uno. No es una doctrina sobre un Mesías que muere por el mundo. Y en esa misma página, un rabino llamado Hilel dice algo que casi nadie cita: que Israel ya no tendrá Mesías, porque ya lo tuvo en los días del rey Ezequías. El Talmud no está de acuerdo con él… pero lo registra. Así de abierta es la discusión. Y el Talmud aplica Isaías 53 a otras personas. El último versículo, a Moisés. Y el versículo diez, a cualquier justo que sufre: aquel en quien Dios se complace, lo prueba con sufrimientos. Para los rabinos, Isaías 53 era un texto que se podía aplicar a muchos justos: a Moisés, al Mesías, a cualquier persona que sufre con fe. Ninguno enseña lo que enseña el cristianismo: un Mesías divino que muere para expiar los pecados del mundo. Capítulo cuatro. ¿Rashi inventó la lectura de Israel? Mucha gente dice que la lectura de el siervo es Israel la inventó Rashi, en el siglo XI, para responder a los cristianos. No es así. ¿Te acuerdas de Orígenes, del video anterior? Hacia el año 248, él mismo cuenta que un sabio judío le dijo que el poema hablaba del pueblo entero, considerado como un solo individuo, disperso y sufriente. Eso es unos ochocientos años antes de Rashi. Y lo cuenta un autor cristiano que no tenía ningún motivo para inventarlo. Y hay algo todavía más antiguo, dentro de la Biblia. El libro de Daniel, hablando de un grupo de justos perseguidos, dice: los sabios resplandecerán… y los que hacen justos a muchos, como las estrellas. Son las mismas palabras de Isaías cincuenta y dos y 53: prosperará, hará justos a muchos. Aplicadas a un grupo. Y otra vez: la Reina-Valera traduce los que enseñan la justicia a la multitud, y el eco con Isaías desaparece. Y en la Edad Media, los comentaristas no pensaban todos igual. Saadia Gaón aplicó el poema al profeta Jeremías. Ibn Ezra cuenta que muchos lo explicaban sobre el Mesías… y dice que no puede ser, porque muchos versículos no encajan: la descendencia, los días largos, el botín. Esa discusión la vamos a ver en el próximo video. Capítulo cinco. ¿El capítulo prohibido? Y llegamos a la acusación que abrió esta serie: los judíos se saltan Isaías 53 en la sinagoga. ¿Es verdad? Sí, es verdad que no se lee como haftará. La lectura de la semana de Shoftim termina en el capítulo 52, versículo doce, y la de Ki Tetsé empieza en el cincuenta y cuatro. Pero no es el único pasaje que se salta. Las siete lecturas de consuelo dejan fuera capítulos enteros de Isaías: del 42 al 48, y del 55 al 59. Y una de ellas se lee fuera de orden. ¿Está prohibido? No. Está impreso en toda Biblia judía. Lo comentan Rashi, Ibn Ezra, Radak, Abarbanel. Se estudia. Las lecturas de consuelo se eligieron por un tema, el consuelo de Sion, y dejan fuera muchas cosas. ¿Sabemos exactamente por qué se eligieron esos límites? No hay una fuente antigua que lo diga. Por eso no voy a inventar una razón. Y si alguna vez te citan a un supuesto historiador que habría dicho que se quitó por los cristianos: esa cita no aparece en ninguna fuente comprobable. No la uses, ni para un lado ni para el otro. Entonces: sí, hubo rabinos que vieron al Mesías en algunos versículos. Pero cuando quisieron verlo, le quitaron el sufrimiento. Aplicaron el poema a Moisés, a los justos, a Israel. Y la lectura del pueblo como siervo ya existía siglos antes de Rashi. Queda una sola pregunta, la más importante de la serie: ¿encaja Jesús en Isaías 53, detalle por detalle? Esa es el próximo y último video.