Pablo contra Jesús y los apóstoles · 14 de 15
Cuando los Padres de la Iglesia reescribieron la pelea de Antioquía
Clemente, Orígenes y Jerónimo leyeron Gálatas 2 para que Pedro y Pablo no hubieran chocado de verdad; Agustín respondió que eso hacía de Pablo un mentiroso.
En resumen
Hacia el año 200, Clemente de Alejandría sostuvo que el Cefas reprendido en Gálatas 2:11-14 no era el apóstol Pedro; Jerónimo escribió que Pedro y Pablo «fingieron», y Agustín respondió que eso hacía de Pablo un mentiroso. Según este artículo, esas relecturas muestran que el choque de Antioquía incomodaba y confirman que fue real. No describe una conspiración: sus motivos declarados eran proteger la unidad apostólica.

Hacia el año 200, un maestro cristiano de Alejandría llamado Clemente escribió algo que hoy suena sorprendente: que el «Cefas» a quien Pablo reprendió en Antioquía no era el apóstol Pedro, sino otro hombre con el mismo nombre, uno de los setenta discípulos. Dos siglos más tarde, otro gran maestro, Jerónimo, escribió que Pedro y Pablo «fingieron», siguiendo una explicación que, según él, venía de Orígenes. Y Agustín le contestó, con respeto pero sin rodeos, que esa lectura convertía a Pablo en un mentiroso.
Esas tres lecturas no son invenciones de críticos modernos: están escritas por cristianos, hace casi dos mil años, y son la mejor evidencia que tiene esta serie de que el choque de Antioquía incomodaba. Este artículo explica qué dijeron, qué no dijeron, y por qué ese material, bien leído, confirma que el conflicto fue real.
Nuestra tesis: durante dos siglos, las voces más importantes del cristianismo reinterpretaron Gálatas 2:11-14 para que Pedro y Pablo no hubieran chocado de verdad, y Agustín respondió que eso hacía de Pablo un mentiroso. Seguimos en el marco de toda la serie: un conflicto real que Pablo mismo documenta. Y aclaramos desde el principio algo importante: lo que sigue no es la historia de una conspiración.
El texto que incomodaba
Recordemos qué cuenta Pablo, en primera persona:
Ὅτε δὲ ἦλθεν Κηφᾶς εἰς Ἀντιόχειαν, κατὰ πρόσωπον αὐτῷ ἀντέστην, ὅτι κατεγνωσμένος ἦν. πρὸ τοῦ γὰρ ἐλθεῖν τινας ἀπὸ Ἰακώβου μετὰ τῶν ἐθνῶν συνήσθιεν· ὅτε δὲ ἦλθον, ὑπέστελλεν καὶ ἀφώριζεν ἑαυτόν, φοβούμενος τοὺς ἐκ περιτομῆς.
«Pero cuando Cefas vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era reprensible. Pues antes de que vinieran algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero cuando llegaron, se retraía y se apartaba, temiendo a los de la circuncisión.»
Traducción propia desde el griego
Pedro, el que había comido con los gentiles, se aparta cuando llegan los de Jacobo. Los demás judíos creyentes lo imitan, y hasta Bernabé es arrastrado. Pablo no cuenta cómo terminó. No sabemos quién ganó en Antioquía: que Pablo no diga que Pedro cedió es un argumento desde el silencio, y así lo presentamos. Lo que sí sabemos es que a los lectores de siglos posteriores la escena les resultaba difícil de leer: ¿cómo podía Pablo acusar de «hipocresía» a la columna de la iglesia?
Clemente: el Cefas que no era Pedro
La primera reacción documentada es la de Clemente de Alejandría, hacia el año 200. Según Eusebio, que lo cita en su Historia eclesiástica (1.12.2), Clemente escribió que «Cefas era uno de los setenta discípulos, un hombre que llevaba el mismo nombre que el apóstol Pedro».
FUERTEEs FUERTE como prueba de que hacia el año 200 ya había quien buscaba separar a Pedro del reprendido en Antioquía.
Hay un detalle textual que muestra que los copistas también sintieron la tensión de los nombres. En Gálatas 2:9, algunos manuscritos cambiaron «Cefas» por «Pedro», un cambio habitual del nombre menos conocido por el más conocido:
| Tu Biblia dice | El griego dice | Resultado |
|---|---|---|
| Gá 2:9«Jacobo y Cefas y Juan»RV1909 | Ἰάκωβος καὶ Κηφᾶς καὶ Ἰωάννης (Iakōbos kai Kēphas kai Iōannēs)«Jacobo, Cefas y Juan»Algunos testigos leen «Pedro» en lugar de «Cefas»: aclara, no altera. | Coincide con el original |
✓ igual al original · ≈ cambia el matiz · ✗ no dice lo mismo
Orígenes y Jerónimo: ¿un enfrentamiento fingido?
La segunda reacción es la de Orígenes y, después de él, la de Jerónimo y otros. Jerónimo mismo, en su carta a Agustín (la Carta 112, conservada entre las de Agustín como la 75), admite que siguió los comentarios de Orígenes y llama a esa interpretación «la explicación que Orígenes propuso primero y que todos los demás comentaristas después de él adoptaron», incluido Juan Crisóstomo. Según Jerónimo, Pedro fue obligado por el miedo a fingir que observaba la Ley, y «tanto Pedro como Pablo fingieron por igual que observaban los preceptos de la Ley». Sobre 1 Corintios 9:20 llega a decir que «fingieron ser lo que no eran».
Sostiene Jerónimo que los antiguos no defendían «la falsedad en interés de la religión», sino «el ejercicio honroso de una prudente discreción».
Agustín: «entonces Pablo mintió»
La respuesta más fuerte vino de Agustín, y vale la pena escucharla completa. En su Carta 28 a Jerónimo objeta que en esa lectura se encuentra «emprendida la defensa de la falsedad», y advierte que, si Pablo escribió que Pedro obró mal sin que fuera cierto, entonces «en ninguna parte de los libros sagrados quedará firme la autoridad de la verdad pura». En la Carta 82 lo dice sin ambigüedad: Pablo «escribió la verdad cuando escribió que había visto a Pedro no andar rectamente». Y rechaza expresamente lo que llama la «mentira oficiosa» (officiosum mendacium, la mentira dicha por deber): ese modo de mentir, escribe, está muy lejos de los autores de los escritos sagrados.
Notemos qué significa eso. Agustín, el defensor de la lectura literal, concede lo esencial: Pedro erró de verdad y Pablo lo reprendió de verdad. La ortodoxia occidental terminó aceptando ese punto. Tertuliano, por su parte, escribiendo contra Marción, había minimizado la reprensión a Pedro como algo «solo por su inconsistencia en la cuestión de comer». Es decir, la minimizó, pero la leyó como un hecho.
Lo que hicieron los copistas
Los copistas dejaron huellas más pequeñas, y hay que leerlas con cuidado. En Gálatas 2:5, Pablo cuenta que no cedió ante los «falsos hermanos»:
| Tu Biblia dice | El griego dice | Resultado |
|---|---|---|
| Gá 2:5«A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos»RV1909 | οἷς οὐδὲ πρὸς ὥραν εἴξαμεν (hois oude pros hōran eixamen)«a los cuales ni por una hora cedimos»Es la lectura de P46, el Sinaítico, el Alejandrino, el Vaticano y casi toda la tradición griega. | Coincide con el original |
| Gá 2:5 (lectura occidental)«A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos»RV1909 | οἷς πρὸς ὥραν εἴξαμεν«a los cuales por una hora cedimos»Sin «ni»: así lo leen el Códice de Beza, latinos antiguos, Ireneo, Tertuliano, Victorino y el Ambrosiáster. Casi con seguridad no es el original. | No dice lo mismo que el original |
✓ igual al original · ≈ cambia el matiz · ✗ no dice lo mismo
Es decir, algunos testigos antiguos hacen que Pablo sí cediera «por una hora». La lectura casi con seguridad original es la contraria. En Hechos 15:20 y 29, el texto «occidental» omite «lo ahogado» y añade la Regla de Oro en forma negativa, con lo que el decreto se convierte en una norma ética; aunque Rius-Camps y Read-Heimerdinger sostienen que en el texto de Beza el conflicto es más visible, y que es el texto alejandrino el que lo atenúa. Y en Gálatas 2:12 la variante está en el verbo («vino», singular, en tres manuscritos importantes), no en un pronombre: no se encontró evidencia de que el papiro P46 diga «uno de parte de Jacobo», y es una afirmación que no repetimos.
DEBATIBLELo que muestran estos casos es que los copistas reaccionaron al conflicto, no que lo borraran. La frase que resume el hallazgo: el conflicto sobrevivió a pesar de las manos que lo incomodaban.
Manos que escribieron en nombre de Pablo
La Iglesia antigua también cuenta, con sus propias palabras, que alguien escribió en nombre de Pablo. Tertuliano relata que el presbítero de Asia que compuso los Hechos de Pablo, «convicto, y confesando que lo hizo por amor a Pablo, fue depuesto de su cargo». Y la Tercera carta a los corintios, una carta falsificada para corregir lecturas «heréticas» de Pablo, fue Escritura durante siglos en Siria y Armenia.
Ya dentro del Nuevo Testamento, una carta atribuida a Pablo advierte contra cartas escritas «como si fueran nuestras», y firma con su propia mano como señal de autenticidad:
ὁ ἀσπασμὸς τῇ ἐμῇ χειρὶ Παύλου, ὅ ἐστιν σημεῖον ἐν πάσῃ ἐπιστολῇ
«El saludo de mi propia mano, de Pablo, que es la señal en toda carta.»
Traducción propia desde el griego
La autoría de 2 Tesalonicenses se discute. Y la segunda carta de Pedro, que llama a Pablo «nuestro amado hermano» y dice que en sus cartas hay «algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen» (2 Pedro 3:15-16), la considera pseudónima la mayoría de la crítica; Eusebio la puso entre los libros «disputados», y para el creyente es canónica. Una frase segura: «Incluso la carta que más honra a Pablo reconoce que sus cartas eran difíciles y que se torcían; y el historiador de la Iglesia Eusebio ya dudaba de que la escribiera Pedro».
Siete cartas se consideran indiscutidas (Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, 1 Tesalonicenses y Filemón); la mayoría crítica rechaza las Pastorales; Efesios, Colosenses y 2 Tesalonicenses están en disputa. Usamos las siete para el Pablo histórico, y las demás solo como «lo que el canon atribuye a Pablo».
Lo que no usamos
Dejamos pendiente
Tarea de lectura
Lee Gálatas 2:11-14 de nuevo, despacio, y fíjate en una cosa que Pablo no escribe: cómo terminó la escena. Después lee la objeción de Agustín (Carta 82, § 22, disponible en New Advent) y respóndete: si Pablo escribió que Pedro obró mal sin que fuera cierto, ¿qué quedaría de la autoridad del resto?
Queda una última pregunta de esta serie: ¿cómo terminó imponiéndose una de las ramas del movimiento de Jesús sobre la otra? Está en ¿Cómo ganó Pablo? Santiago, la guerra con Roma y los «herejes» que guardaban la Torá.
Fuentes y créditos
- Eusebio, Historia eclesiástica 1.12.2, 3.3 y 3.25 (New Advent, dominio público).
- Jerónimo, Carta 112 (entre las cartas de Agustín como la 75); Agustín, Cartas 28 y 82; Tertuliano, Contra Marción V y Sobre el bautismo 17 (New Advent).
- Variantes textuales de Gálatas 2:5 y 2:9: Oseka, Filología Neotestamentaria (2013); Rius-Camps y Read-Heimerdinger, Filología Neotestamentaria (2010); NASSCAL sobre 3 Corintios. A revisar en Metzger y en NA28.
- Texto griego: edición crítica estándar. Reina-Valera 1909 (dominio público). Traducciones del griego: propias.
- Informe interno de investigación de la serie «Pablo contra Jesús y los apóstoles».
Preguntas frecuentes
¿Quién era el Cefas al que Pablo reprendió en Antioquía?
Para Pablo, en Gálatas 2:11-14, es Cefas, el nombre arameo de Pedro. Hacia el año 200, Clemente de Alejandría escribió que era otro hombre del mismo nombre, uno de los setenta discípulos, según lo cita Eusebio. El artículo lo marca FUERTE solo como prueba de que ya entonces había quien buscaba separar a Pedro del reprendido, no como una identificación que el artículo acepte.
¿Qué dijo Jerónimo sobre la pelea entre Pedro y Pablo en Antioquía?
En su Carta 112, Jerónimo, siguiendo la explicación que atribuye a Orígenes, escribió que Pedro y Pablo «fingieron por igual» observar la Ley. Su motivo declarado era una prudente discreción, no defender la falsedad. La formulación de una «pelea simulada» en su Comentario a Gálatas está pendiente de verificar, por lo que el artículo no dice que Jerónimo afirmara que fue teatro.
¿Qué respondió Agustín a la idea de que Pablo y Pedro fingieron?
Agustín objetó que esa lectura convertía a Pablo en un mentiroso: si escribió que Pedro obró mal sin que fuera cierto, la autoridad de la verdad pura no quedaría firme en los libros sagrados. En su Carta 82 afirma que Pablo escribió la verdad y rechaza la «mentira oficiosa». Según el artículo, Agustín concede lo esencial: Pedro erró de verdad y Pablo lo reprendió de verdad.
¿La Iglesia encubrió o borró el conflicto de Antioquía?
No, y el artículo lo aclara desde el principio: no es la historia de una conspiración. El texto crítico de Gálatas lo conserva íntegro; la Iglesia lo releyó, no lo borró. La objeción cristiana dice que Clemente, Orígenes y Jerónimo defendían la unidad apostólica frente a críticos como Porfirio. El artículo no duda de su sinceridad, pero sostiene que reinterpretaron el pasaje porque les incomodaba.
¿Quién ganó en Antioquía, Pedro o Pablo?
No lo sabemos. Pablo no cuenta cómo terminó la escena de Gálatas 2:11-14, y que no diga que Pedro cedió es un argumento desde el silencio, que el artículo presenta como tal. Lo que sí documenta es que a los lectores de siglos posteriores la escena les resultaba difícil, y que Agustín terminó aceptando que el choque fue real.
¿Los copistas cambiaron Gálatas 2 para suavizar el conflicto?
El artículo lo trata como DEBATIBLE. Algunos testigos antiguos de Gálatas 2:5 omiten «ni», con lo que Pablo cedería «por una hora», pero esa lectura casi con seguridad no es original. El cambio de «Cefas» a «Pedro» en 2:9 aclara, no altera. Lo que muestran los casos es que los copistas reaccionaron al conflicto, no que lo borraran. Tampoco se afirma que el papiro P46 diga algo distinto.
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